(LifeSiteNews) - En el episodio de dos partes de esta semana de El obispo Strickland comienza la primera parte del episodio con un comentario sobre Lucas 9:51-56en la que Nuestro Señor no fue recibido en una ciudad porque su destino final era Jerusalén. Strickland destacó que la gente de hoy no es muy diferente de la gente de esta ciudad que rechazó a Cristo porque Su destino final era Jerusalén, ya que a menudo rechazamos a los discípulos modernos de Cristo porque su destino final es la Jerusalén celestial. "Si estamos bautizados, estamos llamados a emprender un viaje hacia la Jerusalén celestial. Lamentablemente, sabemos que el bautismo no es una garantía; te da la gracia de hacer de ese tu destino, pero tienes que tomar tus propias decisiones, y muchas personas optan por rechazar esa llamada de su bautismo", dijo el obispo. Añadió que esta lectura del Evangelio debería servir para recordar en nuestros tiempos que bautizarse en Jesucristo tiene el mismo significado que hace 2.000…
Vg2 Nosotros, como cristianos, vivimos en este mundo aunque no somos de él. También Jesús vivió en el mundo, aunque tampoco era de él. Pero tenemos un Modelo a quien seguir e imitar.